Las guerras se pagan
24 de marzo 2026 - 03:07
Nadie inicia una guerra para perderla. Ni para pagarla. En el balance no van las vidas. Pero no siempre ocurre lo que se desea. Es como lo que se le atribuye a la gitanería –pleitos tengas y los ganes–, finalmente la guerra es una pérdida incesante. Un chorro de pérdidas. Siempre me he quedado pensando en las instrucciones que recibió el general Dietrich von Choltitz, gobernador militar de París: destruir todos los monumentos de la capital de Francia. Una orden directa de Hitler, que inició una guerra para construir un Reich de mil años pero que acabó perdiendo absolutamente todo, incluso la vida. En cada guerra hay ese momento en que, ciegos, deciden la destrucción total. Mutua. Hoy es ese momento en la guerra contra Irán. Es un órdago lanzado por el presidente de los Estados Unidos al gobierno y los clérigos de la nación musulmana. Que ha anunciado también lo que tiene decidido hacer: destruir las desaladoras y las plantas de extracción y refinamiento del petróleo de los emiratos del Golfo. Va la cuestión del estrecho de Ormuz y el estrangulamiento del trafico marítimo, una catástrofe mundial porque por ahí pasa gran parte del petróleo y otras mercancía esenciales. El mundo lleva semanas ya pagando la factura de esta guerra, que no ha llegado al precipicio negociador del presidente Trump, y de los clérigos iraníes. En aquel París, el general Choltitz tomó una decisión definitiva: desobedecer a Hitler, no destruir todos los monumentos de París. El mundo espera hoy que se pare todo, no haya órdenes irreversibles, destrucciones definitivas. ¿Qué no se puede hablar, acordar, decidir, parar? Viene la pobreza al mundo, todo el mundo. Ya ha venido, por cierto. Pero tiempo, han parado máquinas. El constructor de rascacielos que aspira a Premio Nobel de la Paz se ha dado tres días más. La otra parte tiene la palabra. ¿Cómo un hombre solo tiene este poder? La admirable democracia americana del We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, etc nos ha traído a todos hasta este mes de marzo sangriento. El tahúr ha dado al mundo una tregua, ¿Con garantías? Quiere beneficios seguros, más poder. Puede que muchos sepan ya que esto hay que pagarlo, esta guerra que está a punto de incendiarlo todo. Todavía.
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