Solo los siglos
Camino por un sendero que se abre paso en el interior de un bosque espeso. Hay un silencio activo bajo el que el mundo late a un ritmo que nuestros sentidos son incapaces de captar. Podemos calcular a cuántos kilómetros por hora va un coche, pero no la velocidad con la que se descompone el cadáver de un topo. Vemos pasar la moto, pero no vemos pasar la descomposición. Sobre mi cabeza, las hojas de los árboles negocian con la luz para convertir los rayos del sol en madera, en corteza, en fruto, en savia. Bajo las copas, la atmósfera va cambiando metro a metro de temperatura, la........
