Nunca más
A Marisa Manchado Torres, porque Para volar hacen falta alas
El Día de Todos los Santos
No me importa que el técnico de la caldera se llame Ahmed, profese una religión distinta de la mía o haya llegado de la otra punta del mundo. Me importa que sepa lo que hace, que identifique la avería y que la resuelva con pericia. Cuando vuelva a tener agua caliente, su nombre será lo de menos y su competencia, lo único que cuente.
Me da igual que mi médico comparta techo, nómina y amor con otra persona, sea hombre o mujer, mientras sepa escuchar mis dolencias, acierte con el diagnóstico y cuide de mi salud. Del frutero espero que me ofrezca buena fruta a un precio razonable, aunque milite en el Rayo Vallecano y no coincidamos en casi nada más.
Tampoco me inquieta que la sumiller de un restaurante lleve tatuada la nuca, luzca un rapado que deje medio cráneo al........
