El Fondo del Café que casi perdemos
Esta semana, más de 550.000 familias cafeteras duermen más tranquilas, aunque casi nadie en las ciudades sabe bien porqué. Durante meses estuvo en el aire algo que nuestra industria cafetera tardó casi un siglo en construir y que la mayoría de los colombianos ni siquiera sabe que existe. Hablo del Fondo Nacional del Café.
Vale la pena entender bien qué es, porque a veces el colombiano que se toma un tinto no sabe lo que tiene en la taza, y el mismo caficultor muchas veces tampoco dimensiona lo que hay detrás de su finca.
El Fondo nació en 1940 y es, en pocas palabras, una bolsa de recursos que no salen del bolsillo del gobierno ni del presupuesto nacional. La nutren los mismos cafeteros, aportando 6 centavos de dólar por cada libra que se exporta, y lo hacen desde hace ya 85 años. El Fondo es el ahorro colectivo de más de medio millón de familias, y no otro bolsillo del Estado, aunque algunos políticos lo quieran pintar así.
¿Y en qué se usa esa plata? En cosas que el caficultor colombiano da por sentadas pero que casi ningún otro cafetero en el mundo tiene. Una de ellas, quizá la principal, es la garantía de compra. La garantía significa que........
