Locura y salud
Cartas del tarot. / Pexels
Una lectora del periódico con la que coincido en una cafetería me cuenta que hace muchos años, el día que le vino la primera regla, se tragó sin querer una mosca que se había colado en su boca abierta por el asombro. En su casa le habían advertido con brutalidad que a partir de aquel día debía llevar cuidado porque, a poco que hiciese, se podía quedar embarazada. Durante meses creyó estar encinta de la mosca. Creció con esa idea racionalmente inviable, aunque psicológicamente posible. Así, ya de mayor, cuando tuvo su primera hija,........
