Puccini
Creado: 02.04.2026 | 05:00
Actualizado: 02.04.2026 | 05:00
Un chico de 17 años con los zapatos rotos y sin dinero en el bolsillo. Era el 11 de marzo de 1876, y Giacomo Puccini tenía un grave problema: se representaba Aida de Verdi en el Teatro Verdi de Pisa, y no tenía dinero para un billete de tren desde Lucca. La solución: ir a pie. Un viaje de 25 a 30 kilómetros. Ida y vuelta. De noche, después de la función, con los zapatos ya desgastados antes de llegar. Hasta aquella noche, el joven Giacomo se había encaminado hacia la música sacra. Su familia llevaba cuatro generaciones produciendo organistas y directores de coro. El plan estaba escrito: haría lo mismo. Aida lo arruinó todo en tres horas. Regresó a Lucca con una idea clara: quería hacer ópera. Solo ópera. Esa convicción, nacida en una carretera rural toscana entre Lucca y Pisa, es la misma que en los años siguientes daría lugar a La Bohème, Tosca y Madama Butterfly. En fin. El detalle más llamativo no es el paseo. Es que Puccini ya tenía entrada para la función; el único problema era el tren. Esto significaba que había conseguido el dinero para entrar al teatro, pero no para viajar. El Arte iba por una carretera entre Lucca y Pisa, el 11 de marzo de 1876, con un niño caminando en la oscuridad, los zapatos desgastados y aún con las notas de una ópera en su cabeza que nunca debería haber escuchado.
