Sheinbaum necesita urgentemente un plan B… pero de gabinete
Primero, la premura:
El desdichado plan A generó una confrontación y un desgaste innecesarios.
Confrontación dentro de la coalición gobernante. Fricciones.
Enconos provocados por la altivez y el ninguneo.
Pero en ese lento y público proceso, se provocó un desgate de la figura presidencial a quien se puso como centro de la reforma, proyectándola, incluso, modificando personalmente contenidos.
Casi........
