Reflexión y revolución | El eterno farol científico
Reflexión y revolución | El eterno farol científico
Yo, Humberto Férnández-Morán Villalobos, nací el 18 de febrero de 1924 en Maracaibo. Cuando contaba cinco años, mi familia tuvo que trasladarse a los Estados Unidos debido a desavenencias entre mi familia y el régimen del gobierno del general Gómez en aquella época.
Humberto Fernández Morán
02/05/2026.- El aniversario de la Gran Misión Ciencia y Tecnología (GMCTI) fue el abreboca del compendio de un manojo de artículos que nos sumergirán en algunos aspectos importantes de la vida y obra de un hombre con una vasta trayectoria en la ciencia venezolana y universal, cuyas valiosas contribuciones científicas estuvieron al servicio de la humanidad.
Hago referencia al fundador del Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), actualmente Instituto Venezolano de Investigación Científica (IVIC); al precursor de la política pública científica nacional; al científico venezolano que recibió del presidente estadounidense Dwight Eisenhower, el 12 de junio de 1955, el financiamiento para la creación del primer reactor nuclear del sur global; al padre latinoamericano de los usos pacíficos de la energía nuclear; al investigador principal del proyecto Apolo 11 de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés); al productor de maravillosos aportes y estudios científicos, tales como la cuchilla de diamante (1950), el bisturí de diamante (1955) y el criomicroscopio electrónico (1960), entre otros logros y aportaciones en materia de ciencia, tecnología e innovación que realizó a lo largo de su trayectoria científica.
Entonces, nos adentraremos en la vida y obra del eterno farol........
