Las dos orillas | La radiografía del asedio
Las dos orillas | La radiografía del asedio
Cómo las medidas coercitivas unilaterales vaciaron el futuro de Venezuela
03/05/2026.- Cuesta imaginar que, hace poco más de dos décadas, un salario mínimo en Venezuela equivalía a 203 dólares. Para febrero de 1999, ese monto no era solo un número en una gaceta; era un poder de compra real que permitía a una familia cubrir 1,6 canastas alimentarias. Hoy, al asomarnos al precipicio de 2026, ese mismo indicador se ha vuelto una cifra simbólica, de apenas 0,36 dólares. Este desplome no ocurrió de la noche a la mañana, ni es el fruto del cambio climático o de intervención alienígena. Es el efecto acumulado de las medidas coercitivas unilaterales aplicadas al país por los gobiernos gringos que operaron como un arma de guerra destinada a la población venezolana y, lo que es más grave, al porvenir de nuestra estructura social.
Cuando los datos se vuelven cicatrices
Al cruzar los datos que el Banco Central de Venezuela (BCV) pone sobre la mesa —por la presión de organismos internacionales que ahora exigen "transparencia" a quienes ellos mismos han intentado asfixiar—, vemos que el venezolano promedio ha pasado de la estabilidad a una carrera de obstáculos por la subsistencia. Si no, ¿cómo explicamos una caída del 85% en el poder adquisitivo mientras el país posee las mayores reservas de crudo del planeta? La respuesta no está en los manuales de economía clásica, sino en la ingeniería de las medidas coercitivas unilaterales.
Hoy observamos una realidad que indica el nivel de las lesiones producidas por el asedio imperial. Entre 1999 y 2026, la........
