Aquí les cuento | Acércate a escuchar un cuento
Aquí les cuento | Acércate a escuchar un cuento
¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón.
10/07/2026.- Puedo asegurarte que cuando ese contador o contadora —ese personaje maquillado que ríe con todos los dientes expuestos al sol— se planta frente a ti a contarte un cuento, a recrear una fábula o a responder al vuelo las interrupciones, preguntas o travesuras lanzadas al aire para desconcentrarlo o desconcentrarla (o simplemente para tratar de hacerse presente en la escena, cosa que nadie impedirá), ese ser humano viene a darte lo mejor de su ternura.
Ya sea una fabuladora, un fabulador, un cuentero o un "cachero", o el viejo del barrio que hace de sus palabras el vehículo para llegar a tu alma, todos ellos son los magos, los duendes, las maestras y maestros que aprendieron el arte de narrar lo que la vida nos enseña. Es aquello que la escuela nos permitió aprender en los pasillos, patios y jardines; lo que la calle nos enseñó al regresar a casa o al salir a hacer los mandados, a jugar a la pelota, a elaborar muñecas de trapo, a fabricarse juguetes con materiales de provecho, a jugar una partida de chapitas o a patear un balón con un taco desprendido y un maruto de costado que lo hace rodar como un porfiado.
De ahí vienen los cuentos: de todas esas experiencias cosechadas en el entorno cercano de la existencia.
Los niños que crecen en el campo juegan a ser vaqueros y jinetes con........
