Educar no es un gasto, es el futuro: el riesgo de recortar lo esencial
Los autores de esta columna, todos expertos de distintas universidades, entran en el detalle de las propuestas de recorte que hizo el Ministerio de Hacienda al de Educación, haciendo un llamado a la autoridad a no reducir los presupuestos sino que a aumentarlos. Concluyen que «la educación debe ser una política de Estado. La necesaria promoción de una mayor eficiencia e innovación en el sistema, no implica desfinanciar la educación pública y particular subvencionada. No se puede hipotecar el futuro de los niños y niñas ni el desarrollo económico del país. No invertir adecuadamente en educación de calidad es imponer una alta tasa de impuestos de por vida a cada niño, niña y joven, así como a la sociedad en su conjunto».
Imagen de portada: Francisco Paredes / Agencia Uno
Uno de los factores clave que permiten acelerar el bienestar y el crecimiento económico de un país es el capital humano de sus habitantes, el cual depende de un sistema educativo equitativo y de calidad. Ha sido la fórmula de los países emergentes y avanzados durante décadas. Sin educación ni investigación científica, difícilmente lograremos impulsar niveles más altos de innovación, productividad laboral y desarrollo económico y social.
Por contraste, el gobierno en recientes días ha reabierto el debate sobre la sustentabilidad futura de dicha estrategia de desarrollo. El viernes 24 de abril circularon diversos oficios del ministro de Hacienda a todas las carteras sectoriales para orientar el inicio de la elaboración del presupuesto 2027. Aunque la ministra de Educación ha señalado que su cartera dará continuidad a los programas clave para el servicio educativo y que la Dirección de Presupuestos ha corregido la orientación desde la propuesta de descontinuar a la de reformular, es muy importante........
