menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Peña bajo sombrilla

38 0
11.09.2026

Autor(es): Tania Chappi

En un proyecto sociocultural habanero, surgido hace casi tres años, sus afiliados encuentran alegría, atracciones, acompañamiento, ayuda, afecto

Esquina de Tulipán y Loma, en Nuevo Vedado. Los vecinos acuden al parquecito adjunto a los edificios de 20 plantas, lleno de objetos y curiosos; recorren la “venta de garaje”, al aire libre, donde es posible encontrar ropa, zapatos, artículos de aseo, comestibles… Así transcurre un domingo cualquiera en esta zona de La Habana.

Mientras, casi enfrente, en la terraza de la productora audiovisual La Tiza Films, el ambiente no puede ser más ajeno a la preocupación de comprar y vender. Van llegando los invitados y se saludan en voz alta, con risas, abrazos. Dos señoras se acercan, cariñosas, a un adolescente y un niño, asombradas de cuánto han crecido. Luego sabré que los muchachitos se nombran Marlon y Fabio.

Todavía falta para el inicio del espectáculo. Aprovecho el preámbulo y entrevisto a varias personas.

Celina Lamoth, hoy jubilada, trabajó en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente (Citma) como asesora. Allí conoció a Susana Calderín, esposa de Leonardo Hernández (los futuros organizadores de La Peña de la Sombrilla). “Cuando la crearon, enseguida pensaron en mí. Tengo 74 años: me ha servido de distracción, me alimenta el alma. No resuelve los problemas, pero levanta el ánimo”.

Reina Thomas, Angélica Arencibia y Aracelia Fernández, integran el Círculo de Abuelos Esperanza de Vida, que radica a algunas cuadras. Una de las ancianas utiliza un bastón, no quise preguntar si por limitaciones de movimiento o de la vista, las cuales, evidentemente, no la detienen. Según refieren, desde el comienzo de estos encuentros no han dejado de asistir ni de acicalarse de acuerdo con la ocasión. “En la peña sentimos bienestar, es una oportunidad de vestirse, alegrarse, salir a la calle”.

William, un joven técnico, comprueba los controles del equipo de sonido. “Sobre todo vienen adultos mayores, aunque a veces los acompañan jóvenes y niños –me especifica. Se presentan artistas aficionados y también profesionales. Ponemos mucha música cubana: Irakere, Son 14, Van Van, Adalberto Álvarez. Los asistentes cantan, bailan, conversan, comparten un pequeño bufé”.

Al filo de las 11 de la mañana, los congregados ascienden a unas 50 personas (la mayoría, mujeres). Susana y Leonardo los instan a sentarse. Él, además de presidir este proyecto sociocultural comunitario, es el administrador del estudio de La Tiza Films. Ella ha asumido la vicepresidencia,........

© Bohemia