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El tsunami de la polarización (ll)

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18.05.2026

La espiral antagónica y cómo salir de ella

Resumen de la Parte I

En la primera parte de este artículo, presentamos la tesis de la politóloga Chantal Mouffe: la polarización política no es mala en sí misma. El problema no es el conflicto, sino como lo gestionamos. Mouffe distingue entre agonismo (adversarios que compiten dentro de reglas compartidas) y antagonismo (enemigos que buscan aniquilarse mutuamente). Aplicamos esta distinción al chavismo de Hugo Chávez, reconociendo tanto sus momentos agonísticos (aceptación de derrotas electorales, institucionalización del conflicto) como sus deslizamientos hacia el antagonismo (ciertos discursos de deshumanización y decisiones que erosionaron la independencia institucional).

Ahora en esta segunda parte, examinaremos el papel de la oposición venezolana, la espiral antagónica que se desato a partir de 2013, y ofreceremos algunas pistas para reconstruirnos como país.

Caso Venezuela (continuación).

La oposición venezolana: pluralidad interna y deriva antagónica.

Así como el chavismo no fue un monolito agonista, la oposición no fue un monolito antagonista. Es importante reconocer su pluralidad.

Sectores de oposición con vocación agonista: Una parte de la oposición venezolana, acepto el marco electoral y participo en elecciones, la oposición logro construir una coalición que disputo el poder por la vía institucional, logrando en 2015 una victoria significativa en las elecciones parlamentarias. Esos sectores, aunque críticos del gobierno, reconocieron al menos formalmente la legitimidad del adversario.

Sectores opositores con vocación antagónica: sin embargo, desde el comienzo del ciclo chavista, sectores de la oposición, (particularmente aquellos vinculados al poder económico, a los grandes medios de comunicación privados y a cierta élites políticas tradicionales) adoptaron una estrategia claramente antagónica. Podemos enumerar algunas manifestaciones

El golpe de Estado de abril de 2002:

Sectores militares, empresariales y mediáticos intentaron derrotar por la fuerza a un gobierno electo democráticamente. Algunos dirigentes de la oposición celebraron abiertamente la salida de Chávez y el breve gobierno de Carmona.

El paro petrolero de 2002-2003: Un intento de paralizar la economía nacional para forzar la salida del gobierno, que causo enormes daños económicos y sociales. Todavía sufrimos las consecuencias de los daños hechos a la industria petrolera del país.

Violencia callejera persistente: En distintos momentos (2014. 2017. 2019, 2021),........

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