El aviso que nadie quiso escuchar: del mundo bipolar al imperio sin contrapeso
Quiero detenerme en la nuance necesaria, porque desde mi posición política no me interesa idealizar la URSS ni presentar aquel equilibrio bipolar como una época dorada. La URSS tuvo su propia lógica de bloque, sus propias contradicciones, su propia burocracia. No es eso lo que reivindico.
Lo que reivindico es otra cosa: la lucidez de reconocer que todo poder sin contrapeso tiende al abuso, y que esa lucidez, en 1991, no era patrimonio exclusivo de la izquierda. Era compartida, aunque desde intereses de clase completamente distintos, por sectores del propio establishment occidental que intuían —correctamente— hacia dónde conducía un mundo unipolar.
La función política de aquel aviso
Aquí es donde debemos hacer el análisis de clase que la prensa liberal jamás hace. ¿Por qué le preocupaba a Francia el unipolarismo? No por solidaridad con los pueblos del Sur, no por antiimperialismo. Le preocupaba porque Francia también quería su cuota de poder e influencia, su propio margen de maniobra dentro del reparto imperial del mundo. Era una disputa entre potencias capitalistas por el reparto de la hegemonía, no una defensa de la soberanía de los pueblos.
Y sin embargo, precisamente por venir de ese lugar, el aviso tiene un valor probatorio enorme. Si hasta el diplomático más templado, el más atlantista, el más anclado en el bloque occidental, veía en 1991 el peligro de un mundo sin contrapesos, es porque el........
