Elecciones anticipadas: ¿y ahora qué?
El anuncio del presidente del Gobierno anticipando las elecciones al 29 de noviembre ha supuesto un adelanto de nueve meses respecto al calendario ordinario. Esto no es nuevo en España. Cinco de los siete presidentes que ha tenido España han adelantado las elecciones en alguna ocasión –todos menos José María Aznar (PP) y Mariano Rajoy (PP)– y 9 de las 16 elecciones generales también han tenido lugar antes de que terminara la legislatura. Algo más nuevos sí parecen ser los motivos que están detrás de este último.
Un adelanto electoral puede ocurrir por muchos motivos, pero casi todos tienen dos denominadores comunes: que se perciba que la legislatura será ingobernable y que el presidente del Gobierno considere que mejora su posición respecto a una convocatoria ordinaria.
En esta ocasión, sería razonable pensar que los cálculos internos de la parte socialista del Ejecutivo consideran que no hay un escenario mejor a la vista y que prolongar la agonía legislativa no rinde beneficios.
En un contexto en el que la crisis migratoria de Ceuta amenazaba con hacer imposible una mejora en la valoración del Gobierno, redirigir el debate hacia la vivienda puede haber parecido la única vía de escape, justificada por la movilización tras el desahucio de Maricarmen. No obstante, esto es una apuesta que tiene sus riesgos.
La vivienda, en el punto de mira
Entre los posibles contratiempos a los planes de Moncloa hay el peligro de que una campaña centrada en la vivienda puede resultar un mal negocio. La sensación desde varios sectores del electorado es que esta legislatura no ha avanzado de forma decidida en esa materia. El papel del ministerio ha sido puesto en entredicho y desde el PP se ha hablado del mayor fracaso de este Gobierno y el mayor éxito para el siguiente.
Todo esto ocurre en........
