La trampa de la esperanza
Cómo es posible vivir en un mundo plagado de amenazas; cómo pensar en el futuro cuando este se presenta siniestro. Solamente aferrándonos a la posibilidad de que cambien las cosas, que se imponga la razón por sobre las consideraciones irresponsables de nuestros líderes políticos que solo velan por los intereses de una minoría, la misma que corrompe el juego democrático al imponernos sus dictados manipulando los medios masivos y redes sociales para hacernos creer en el espejismo del gobierno de la mayoría.
La esperanza en el cambio como un mejor porvenir nos permite mantener la resiliencia en momentos que las promesas de los gobiernos que se suceden se derrumban al poco comenzar su administración. La esperanza se convierte en nuestra aliada, pero también puede ser nuestra gran enemiga al señalarnos que mantengamos la fe a pesar de que la razón nos indica que otra vez estamos marcados por la fatalidad del engaño.
Las élites político/económicas manejan el juego. Si antaño controlaban nuestra percepción y emociones a través de los grandes medios de comunicación masiva, que imponían agendas, la mayoría de las veces contrarias al grueso de la población, ahora, nos dicen qué opinar y sentir a través de las redes sociales. Existen casos bien documentados de cómo se manipula a la opinión pública, quizás el más conocido fue el de Cambridge Analytica en el Brexit usando los datos de Facebook para conducir el debate público hacia los fines de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. En cada elección se producen pequeñas o grandes distorsiones que deciden el resultado; mismos manejos que se hacen más elaborados al introducir la tecnología de la inteligencia artificial (IA).
Países como Rusia y China que disputan la hegemonía mundial estadounidense, tuvieron que pasar por una fase previa interna de control y depuración de los gigantes tecnológicos que dominan las redes sociales........
