El amor es eterno mientras dura
Varios pensadores se han preguntado cómo es posible el amor dada la mezquina naturaleza humana. Los dioses, creen algunos, se encargan de enceguecer a hombres y mujeres el tiempo suficiente para mantener la reproducción de la especie, aunque no mucho más. Después de todo, como señala Immanuel Kant, la felicidad no forma parte de la programación natural. Freud, que no era más optimista, considera la libido como el motor inconsciente de la ternura de una pareja, de las ventas de peluches y del indiscutible éxito de la pornografía. Pero la hostilidad, forma que adopta el instinto de muerte, no es menos activa. Ella puede causar, insidiosa, el minucioso rencor de las ex, el odio mutuo entre algunas (¿solo algunas?) parejas de esposos y los peluches arrojados al........
