Razones para perseverar
Colombia vive momentos cruciales y hasta emocionantes por la dinámica que ha tomado la disputa electoral, por la visión encontrada del modelo país que desde su esquina de intereses, defienden con ardor, tirios y troyanos, en procura de obtener el favor ciudadano, para que desde el congreso de la república y el presidente que elijan los colombianos, sigamos la ruta del cambio, o regresemos al pasado oprobioso, que tantos desencuentros ha generado en nuestro tejido social; visión, modelo y disputa que también se libra en el espectro mundial.
En el campo nacional, pertenezco a ese grueso de colombianos que ha creído en las bondades del cambio inaplazable del estado de cosas que nos llevaron a la división política y social de nuestro país; porque ese cambio de valores, más temprano que tarde y a pesar de las tormentas vividas, será un factor de cohesión social, que nos permita vivir en armonía y con el gobierno que democráticamente elijamos, sin sobresaltos y enfrentamientos que liquiden la unidad nacional entre los colombianos, a pesar de todas las diferencias.
Cambiar nuestra matriz energética no es solo una decisión técnica: es una decisión profundamente humana. Es decidir si cuidamos la tierra que habitamos, el aire que respiramos y el futuro de quienes todavía no tienen voz. Su reflexión nos recuerda que cada grado que aumenta la temperatura del planeta tiene rostro, tiene nombre y tiene consecuencias reales sobre la vida. Y que actuar ahora no es solo una responsabilidad........
