Crónica no imaginaria de un día agitado
El 23 de abril los cancilleres de Bolivia y Chile mutilaron su reparador sueño. Francisco Pérez Mackenna, exgerente del grupo Luksic, partió de Arica a Tambo Quemado, el paso fronterizo. Fernando Aramayo se dirigió allí a las 3 de la madrugada desde La Paz. Fue la puesta en escena de la entente en la que se afanan ambos ministros. Ninguno quiso aguar el desayuno ni las ilusiones invocando las malas horas del pasado.
La historia, no obstante, se asomó en un tuit del expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé en la red X. Él recordó que para el tribunal de La Haya la mediterraneidad de Bolivia es asunto pendiente, de interés mutuo. Y que el reclamo marítimo: “seguirá marcando el horizonte de las relaciones bilaterales”.
Fuera de la red social, primero corrieron rumores y luego noticias de un nuevo acuerdo comercial entre Bolivia y Chile. Fue consistente con la delegación empresarial que acompañó al canciller Pérez Mackenna.
Ambas cancillerías redactaron un comunicado alejado de la oquedad de este........
