Quini fue mucho más que un doloroso secuestro de 24 días
Ayer se estrenó el documental sobre el secuestro de Quini. Sin duda esos 24 días que pasó encerrado en un sótano de Zaragoza marcaron su vida. Pero la biografía de Quini es mucho más que el trágico episodio que empezó la tarde que el 9 del Barça le había marcado dos goles al Hércules en el Camp Nou. Quini es uno de los grandes goleadores de la historia de España. Fue la gran leyenda del Sporting y, en sus cuatro temporadas en el Barça, consiguió ser el máximo goleador de la Liga en dos de ellas. El dato fulminante es que Quini ganó cinco veces el trofeo Pichichi, lo que le pone al nivel de Di Stéfano o Hugo Sánchez. Fue solo superado por las 8 ocasiones de Messi o las 6 de Zarra. No hace falta decir nada más. O sí. Quini llegó tarde al Barça. A los pocos días de debutar ante el Murcia, cumplió los 31. El primer día ya marcó y llegó a anotar 65 goles en 177 encuentros. No tenía el reprise de antaño, pero dentro del área iba muy bien de cabeza, se colocaba como nadie y sabía convertir en oro cualquier remate, especialmente con la derecha.
Uno se tira de los pelos lamentado por qué, en el verano de 1975, el Presidente Montal tenía atado su fichaje por 50 millones de pesetas y el Sporting se cerró en banda. Había bajado a Segunda división y necesitaba a su estrella para volver a Primera. Una lástima. Cruyff solo ganó una Liga con el Barça en sus cinco temporadas como culé. De haber fructificado el fichaje de Quini en 1975, quizá habría caído alguna más. En verano de 1980 fue uno de los primeros grandes fichajes de Núñez. Esa Liga se perdió por el secuestro. La Copa se ganó, ante su Sporting, con Quini como estrella de la final. Su dimensión va mucho más allá de la crónica negra.
