El placer de leer
Mi recordado amigo Carlos Casares publicó a lo largo de los años un artículo diario en este periódico. La columna tenía por título A ledicia de ler, y hoy versiono su denominación para reivindicar lo que considero uno de los placeres esenciales: la lectura.
Aprendí a leer cuando aprendí a soñar, y toda mi vida ha estado guiada por las lecturas que construyeron mi oficio de hombre y que sostienen mi curiosidad afianzando las respuestas que contestan a todas las preguntas posibles. Todo está en los libros: los más bellos paisajes, la geografía de los viajes infinitos, los adioses y las bienvenidas, las mañanas de........
