Ser Sánchez
Envidio al presidente del Gobierno. A este muy en concreto, pero también a otros anteriores. Y no por lo supuesto. O sea, no por su alta representación. No por su coche oficial. No por su agenda. No por su mandíbula. No por levantar el teléfono y poder conversar con las personas más inteligentes del planeta. Qué va. Envidio al presidente por su flema. Por su correa, vamos. Que a veces declina en cuajo. Sentí antes una envidia parecida con Rajoy. El........
