Mayor recaudación, menor inversión
Imaginen que residen en un edificio donde, año tras año, el recibo mensual de gastos de comunidad se incrementa. También, anualmente, el administrador presenta unos presupuestos en los que las partidas para mantenimiento y mejoras del inmueble son superiores a anteriores ejercicios.
Pese a todo ello —incremento de la recaudación y planificación de múltiples obras— los propietarios ven cómo pasan los meses sin que se repare la gotera del tejado que afecta al vecino del ático, el espejo del ascensor continúa roto, no se ha renovado desde hace una década los útiles de limpieza que usa el portero y la gran reforma del portal se ha quedado en la sustitución de un par de macetas en las que siguen los mismos potus.
A duras penas el administrador limita su labor a gestionar la continuidad de los más básicos servicios de la comunidad, mientras los vecinos se preguntan adónde van a parar las cuotas que religiosamente abonan........
