Sánchez impone a Sumar una votación exprés de los decretos de vivienda para esquivar líos jurídicos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, durante la presentación del acto ‘IA360: plan para un despliegue responsable de la IA’, en La Moncloa. / Eduardo Parra - Europa Press
El ‘caso Maricarmen’ lo ha cambiado todo. No es que de pronto se haya aprobado en Consejo de Ministros un decreto sobre vivienda que estaba en coma desde hace meses: es que se han aprobado dos de un golpe. Uno impulsado y negociado por el PSOE con sus socios de la diestra y de la siniestra y, aquí la novedad, otro que recoge las exigencias de Sumar y colectivos ligados al alquiler, pero que los socialistas y otros grupos parlamentarios no creen realista. En resumen: que por no romper el acuerdo del Gobierno de coalición a base de tiras y aflojas y mucha gesticulación, lo que se ha partido en dos ha sido el propio decreto.
Es evidente que Pedro Sánchez, deseoso además de dar un meneo a la agenda social en tiempos en que la (mal gestionada) crisis de Ceuta amenaza aún más su futuro, ha puesto la aprobación del demandado decreto de vivienda por encima de todo. Ha olfateado la disyuntiva: o encontraba una oportuna liturgia, o le echaban a patadas desde su propia parroquia. Por........
