A La Fresneda todo le queda pequeño: el crecimiento poblacional de la gran urbanización de Siero deja cortos equipamientos públicos y servicios
A La Fresneda todo le queda pequeño: el crecimiento poblacional de la gran urbanización de Siero deja cortos equipamientos públicos y servicios
El colegio está saturado, el instituto no deja de sumar matrículas y el centro de salud necesita más médicos y administrativos para asumir una carga de trabajo "increíble"
Plaza Mayor de La Fresneda. / P. T.
Cuarenta años después de su puesta en marcha, la urbanización de La Fresneda ha pegado el estirón y todo le empieza a quedar pequeño. Es un modelo residencial de éxito, una urbanización de baja densidad, rodeada de zonas verdes y concebida para familias que no deja de crecer, y tiene sus consencuencias: la que ya es la tercera población de Siero por habitantes afronta el reverso de ese crecimiento sostenido: algunos de sus servicios esenciales básicos comienzan a quedarse cortos y urgen soluciones.
La imagen se repite en distintos frentes. El colegio público afronta problemas de espacio inéditos, el instituto empieza a rozar el límite de capacidad apenas cinco años después de abrir sus puertas y el centro de salud acusa un incremento de población que no ha venido acompañado de más profesionales para asumir toda la carga de trabajo derivada de un número crciente de cartillas. Todo ello en una localidad que ya supera los 5.000 habitantes empadronados y que, lejos de estabilizarse, mantiene abiertas expectativas de expansión con cientos de viviendas aún pendientes de construirse y otras promociones ya en marcha, listas para acoger a nuevos vecinos en los próximos meses.
La Fresneda no ha dejado de crecer: en las tres últimas décadas ganó más de 3.000 habitantes, aproximadamente la mitad de todo el incremento poblacional registrado por el concejo de Siero en ese mismo periodo. Solo desde 2015, según datos municipales, la población aumentó alrededor de un 16 por ciento, lo que supone unos 700 vecinos más. Y el horizonte sigue apuntando al alza: el planeamiento urbanístico actual permitiría todavía levantar entre 700 y 800 viviendas adicionales.
Ese crecimiento tiene un rasgo especialmente marcado: la llegada continua de familias jóvenes con hijos pequeños. Un perfil que explica buena parte de la presión que ya soportan los equipamientos educativos y sanitarios de la zona y para los que se reclaman soluciones a las administraciones competentes.
El colegio público de La Fresneda es el equipamiento que más rápido y con más gravedad se ha quedado pequeño. La dirección del centro reconoce abiertamente que tiene problemas de espacio y lleva tiempo pidiendo una ampliación. Este curso la cifra de alumnos ha superado los 450. De crecer, la gestión se complicaría.
«Es imposible, no tenemos capacidad para albergar a tantos niños. No hay sitio», resumía hace unas semanas Javier Hernández, secretario del centro. La........
