La Copa del Mundo. Fútbol: pasión, política y negocios
La Copa del Mundo, que tendrá por primera vez sede en tres países, el evento de mayor audiencia y el que más pasiones desata, al igual que la anterior en Qatar, ha generado una ola de protestas, incluidos los llamados a boicotearla por considerar que EEUU es un coanfitrión ilegitimo, por la guerra contra Irán y la violación de los derechos humanos en la persecución y represión a los migrantes. A pesar de que contradice la propia carta de la FIFA, su mandamás Giovanni Infantino ha ratificado su total apoyo al presidente Donald Tump. El negocio multimillonario que genera el fútbol y el sportwashing político explican el accionar de una institución donde la ética deportiva hace tiempo que está ausente.
“En el fútbol hay movimiento, competición, lucha, todo está regulado por una ley no escrita que se llama lealtad. Un emblema de la democracia porque se juega a cielo abierto y a los ojos del público” Antonio Gramsci: El fútbol y el juego de la escoba,1918.
¿Qué pensaría el revolucionario sardo frente a lo que se ha convertido el futbol cien años después? El mayor espectáculo globalizado, que de la mano de la FIFA y las corporaciones han hecho de ese bello deporte una gigantesca estructura de negocios, corrupción y complicidades políticas.
Pasaron cuatro años desde el mundial de Qatar, donde se jugó a pesar de las denuncias de violación sistemática de derechos humanos, a su nula tradición futbolística, a su escasa amplitud territorial y sus agobiantes temperaturas. Qatar pudo ser elegido anfitrión de la primera Copa del Mundo en Medio Oriente gracias al flujo de petrodólares en una trama tejida de sobornos y tráfico de influencias. A pesar de los sobornos y de la caída y prisión de dirigentes que arrastró el caso y las denuncias sobre comprobadas violaciones de los derechos humanos, el torneo se celebró como estaba previsto. Para sumar al despropósito se construyeron seis estadios nuevos y se reformaron 2, en un radio de 65 Km, en su mayoría sin uso actual. Ese mundial tuvo el sideral costo de 140.000 millones de dólares.
La Copa del Mundo número XXIII, que tendrá lugar por primera vez con sedes en tres países EEUU, Canadá y Mexico y contará con la participación ampliada de 48 equipos, ha generado la protesta de quienes denuncian EEUU como coanfitrión ilegítimo, por la crisis de derechos humanos en sus fronteras, la injerencia en la soberanía de otros pueblos y la participación en la guerra contra Irán. Los llamados a boicotear el Mundial provienen de organizaciones de derechos humanos, figuras del fútbol, políticos europeos y activistas civiles, Amnistía Internacional, junto a más de 120 organizaciones, emitió alertas sobre los riesgos para los visitantes bajo el clima político actual y los abusos de las agencias migratorias.
A pesar de estas denuncias las autoridades advierten que los agentes estarán presentes durante el torneo, no descarta operativos y redadas en las inmediaciones de los recintos deportivos. El tema ha escalado hasta los propios protagonistas, jugadores de la Selección Mexicana han expresado públicamente su preocupación, destacando que es una situación delicada y de gran impacto para sus familias y la comunidad migrante en Estados
Más de 10.000 aficionados han iniciado procesos para no asistir o devolver sus tickets debido al descontento político y a los altos costos operativos del torneo.
La previsible respuesta de la FIFA en voz de su presidente Giovanni Infantino fue ratificar en toda línea el apoyo a Trump. El ocupante de la Casa Blanca, que se cree dueño de todo lo que ocurre en el planeta, no tuvo ningún prurito en proponer que el equipo de Italia, que fue eliminado, entre a la Copa por la ventana reemplazando a Irán, que ganó su clasificación compitiendo, la sensatez de los italianos rechazando enfáticamente la propuesta, cortó el mamarracho.
En los Países Bajos una petición ciudadana con más de 200.000 firmas exige que su selección nacional se retire del torneo para no validar las políticas de la Casa Blanca; pide que la FIFA aplique su propio reglamento interno, el cual estipula: “el veto a países involucrados en conflictos militares y bombardeos activos.”
Durante décadas la existencia del Apartheid en Sudáfrica motivó la separación de ese país en todas las asociaciones deportivas del mundo. Nada indica que algo semejante pueda ocurrir ahora.
Mientras Rusia permanece vetada de las competencias oficiales de FIFA desde 2022 por su invasión a Ucrania, Israel compitió en las Eliminatorias Europeas pese a haber atacado a seis países en los últimos dos años y llevar adelante la barbarie genocida en Gaza y Cisjordania. Los medios que transmiten fútbol tienen prohibido mostrar los actos de solidaridad con Palestina que se producen durante los partidos. A pesar de ellos, no han........
