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LA MEJOR COARTADA: colonialismo travestido en movimiento de liberación nacional

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24.04.2026

¿Qué otro proyecto colonial, qué estado ha ejercido el colonialismo más rampante, con mayor impunidad moral y psíquica, de cómo lo ha ejercido, lo ejerce el sionismo?

No hay un caso igual, aunque haya habido algunos que se les han acercado. Tal el de la construcción de los EE.UU., el de África del Sur ─no lo anglo, colonizando en pleno saqueo planetario sino en los primeros asentamientos Boers, del siglo xvi, contemporáneos a los asentamientos noreuropeos en América del Norte. Otros casos de colonialismo buscando su propia legitimación como si no fuera colonialista, fue el de los pies negros, en Argelia o, pasado el momento de conquista, el de los países platenses. Pero ninguno de ellos se compara con la negación a lo colonial del sionismo.

El colonialismo sionista es un caso único con coartada exclusiva; la que con buen tino el historiador judío Norman Finkelsteín ha calificado como tal a la “industria del holocausto”. Ese seguro ideológico será el que le permita “a la lucha por la liberación nacional” sionista disfrutar de la mejor buena conciencia, desde el socialismo, desde el pensamiento crítico, desde la irrealidad, mencionando la ‘liberación de los pueblos sojuzgados’, y le otorgará por ello, un alcance y profundidad sin parangón en la elaboración ideológica y programática.

La primera y principal dificultad de cualquier colonialismo estriba en que es muy difícil VER a los colonizados.

El sionismo se pertrechó con una serie de armaduras y coartadas de innegable ingeniosidad, al punto que conquistó también las almas de sus personeros, que no se sentían, para nada, colonialistas, arrebatadores de tierras ajenas, como los ingleses en África o los españoles en América.

En el cambio de siglo, del xix al xx, el socialismo se había ido convirtiendo en la entrevista solución, justa, adecuada, anhelante, ante “los excesos” del capital privado y sus representantes, con enorme vigencia virtual (al menos en nuestro Occidente).

El socialismo respondía cultural y anímicamente, tanto a un Citizen Kane como a un Kurtz, si nos referimos a la expansión capitalista. Y era asimismo respuesta a las formaciones del estado absoluto, tanto de un Luis XVI1 como del rey belga Leopoldo II; el pedagogo de las mutilaciones.

Y tal vez la primera armadura ideológica del sionismo haya sido identificarse con el socialismo (y también con el nacionalismo; otra ideología, entonces contemporánea y también manumisora. Hubo dos sionismos a comienzos del s XX; uno identificándose (de palabra) con cierta democracia social; otro, nacionalista, el llamado revisionista, de corte nazifascista).

¿Movimiento de liberación nacional o de opresión nacional?

A mediados del s xx, mis amigos judíos y yo nos sentíamos socialistas, universalistas. Tanto como para tener amigos y hasta parejas no judías, aunque mis amigos se sentían suficientemente judíos como para abrazar la construcción de Israel, hacer aliá para hallarse, entonces sí, en una patria verdadera.

El socialismo los llevaba a sumarse a kibutzim, un socialismo con rostro judío. Eso sí, un socialismo judío,........

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