La moda grotesca
Es completamente normal que un caballero de mediana edad —y por mediana edad entendemos veinticinco años— se pasee bulliciosamente por la avenida, a media tarde, con un sombrerito de paja y un plátano sobre el sombrero, y sobre el plátano una piña, y sobre la piña un hermoso tazón de cereales. Es absolutamente normal y hasta recomendable que una persona semijubilada —y por semijubilada entendemos rondando los treinta y nueve— se contonee alborozadamente por la avenida, a media tarde, poquito antes de que el atardecer languidezca, con un chaquetón de piel de lagarto, y sobre los hombros dos maracas forradas de terciopelo carmesí, y sobre las maracas un volumen encuadernado en pergamino amarillo de esa cosa infumable llamada Rayuela, tan defendida por los........
