Vivir en una residencia: ¿opción o rendición?
Hace poco hice una pregunta a mi círculo más cercano: ¿te gustaría vivir en una residencia cuando seas mayor? No era una gran muestra, pero las respuestas fueron casi unánimes. La mayoría dijo que «solo si no queda más remedio». Y esa frase, tan repetida, deja clara la cuestión de fondo: ¿vemos las residencias como un lugar deseable para vivir o como el último recurso cuando ya no podemos más?
