Agosto
04 de agosto 2026 - 03:08
En las primeras fotos de ciudades, las personas o los objetos en movimiento aparecen borrosos o son invisibles, de modo que las calles siempre están vacías o atravesadas por sombras fantasmales que les dan a esos tempranos documentos un aire espectral, como de relato fantástico. El largo tiempo de exposición requería la inmovilidad de los componentes de la escena, de ahí esos encuadres que muestran lugares reconocibles, pero no a los transeúntes ni los carruajes que de seguro los recorrían, en las horas o después los minutos que se necesitaban para que aquellas primitivas cámaras hicieran su trabajo. Una famosa placa de 1838, titulada Boulevard du Temple, conserva las primeras........
