Voto: por mí, por la siguiente generación y por la sociedad
Son varios los ‘Conversatio’ que he planteado sobre el voto. Ese deber —y derecho— mínimo que tiene un ciudadano con el destino de la sociedad y la democracia. Los cierres de campaña son tensos por definición, pero este lo es aún más: la oferta electoral está marcada por dos candidatos extremos con indicadores importantes en las encuestas.
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Desde mis valores, no entiendo el voto extremo. No me gusta por definición. Ninguno. Su aproximación al mundo suele ser reducida, drástica, excluyente y aislada. Tampoco me convence su comportamiento en la historia. Existe suficiente evidencia sobre lo que ocurre cuando se normalizan el pensamiento radical y la violencia como método de acción. Una comunidad administrada desde el miedo, la rabia o la tristeza necesariamente se ha desviado. Basta mirar el pasado para intuir el futuro.
El voto no debería ser un lugar para el arrepentimiento fácil porque la........
