El remedio peor que la enfermedad
El masismo debe estar de fiesta porque su fracasado y prostituido modelo de elección judicial ha sido defendido, enarbolado y reivindicado por las fuerzas políticas con representación parlamentaria. Esta defensa militante ha cerrado toda posibilidad de que, mientras dure y se realizan las elecciones judiciales, que será dentro de unos 10 meses o más, se puedan hacer designaciones interinas para llenar las acefalías en el TC y el TSJ. Las elecciones judiciales son una de las causas de la crisis estructural del poder judicial.
Las acefalías son, a todas luces, inconstitucionales, así como cualquier decisión que se adopte. La idea de una Ley corta, donde se establezca que los suplentes de los cuatro asuman la titularidad, va en contra de la Constitución porque ésta establece que el TC está conformado por nueve magistrados. Que se reduzca el número de nueve a cuatro y así se habilite a estos cuatro para realizar sala plena, no cuadra porque la CPE establece que sean nueve. También se propuso que el presidente del Estado pueda designar provisionalmente a los cinco magistrados faltantes del TC y a los dos del TSJ, pero igual vulnera la CPE.
Lo cierto es que no solo estas salidas resultarían........
