Las derechas de hoy
Nadie podría decir que este es un gobierno feminista. Bueno, el anterior, que se declaraba como tal, tampoco lo era demasiado. Lo único que lo distinguía en este sentido de los gobiernos anteriores, era el rol estratégico que cumplía su ministra de la Mujer, Antonia Orellana. Pero ese rol, según fuimos viendo, tenía que ver más con sus méritos personales que con el cargo que ostentaba.
En el diseño original, el primer gabinete Kast, tal como los de Boric, tenía dos mujeres en la primera línea. Se trataba de la ministra Steinert, en Seguridad, y de Mara Sedini, en la Vocería. El rápido fracaso de ambas nada tuvo que ver con su género, sino con una debilidad más profunda y constitutiva del gobierno, que algo sí tiene que ver con su relación con las mujeres.
Ximena Lincolao: el espejo roto
Ambas salieron del gabinete el mismo día, el 19 de mayo, en el cambio ministerial más rápido desde el retorno a la democracia: apenas sesenta y nueve días de gobierno. Ninguno de los partidos políticos cercanos las defendió seriamente.
Hay, en el actual gabinete, mujeres en ministerios trascendentales, aunque casi siempre tienen que ver con los roles de cuidado donde el conservadurismo imagina siempre a las mujeres: Educación, Salud, Desarrollo Social. La excepciones que confirman la regla son la ministra Toledo, en Medio Ambiente, y la ministra Lincolao, en Ciencia y Tecnología. En general, todas las mujeres que hoy nos gobiernan vienen de centros de estudios; muy pocas, o casi ninguna, de la política. Mal que mal, Kast se opuso, dentro de la misma derecha, a Evelyn Matthei, que es justamente eso que el conservadurismo —tanto de izquierda como de derecha, es cosa de ver el destino de Carolina Tohá— todavía no acepta: mujeres que se dedican por entero a la política, mujeres que deciden y mandan, en un lugar donde hasta hace poco solo mandaban los hombres.
En este sentido, quizás si el gobernante más feminista de la historia de Chile haya sido Sebastián Piñera. Más aún que Michelle Bachelet. Piñera no tuvo nunca problema en poner a mujeres en puestos relevantes de su gobierno. Cumplieron el papel de consejeras todo terreno tanto Cecilia Pérez como Karla Rubilar, además del peso específico que nunca dejaron de tener Evelyn Matthei o Marcela Cubillos. Todas ellas pertenecen a la segunda y tercera generación, respectivamente, de las políticas de derecha.
El miedo de la izquierda
Mujeres de derecha siempre ha habido y siempre habrá, por cierto. No en vano la izquierda se opuso testarudamente durante todo el siglo XIX y parte del XX al sufragio femenino, que para........
