El sueño sigue ahí, pero la escalera se movió
La narrativa dominante sostiene que las nuevas generaciones han reescrito las reglas del éxito. Menos interés por la propiedad, menos entusiasmo por el matrimonio, menos disposición a formar una familia. La explicación resulta cómoda: convierte la postergación de esos proyectos en una elección generacional y permite concluir que las prioridades simplemente cambiaron.
Pero la evidencia sugiere algo distinto. Tener un empleo estable y una vivienda propia siguen siendo las metas más valoradas alrededor del mundo por la mayoría y de manera transversal. También emanciparse de los padres, casarse y tener hijos forman parte del imaginario de realización personal.
Las diferencias generacionales........
