Vencer, pero no ganar
Creado: 16.03.2026 | 06:00
Actualizado: 16.03.2026 | 06:00
Uno de los mejores expertos internacionales en Seguridad y Defensa, José María Gil Garre, responsable del Observatorio Internacional de Seguridad, ha publicado un informe muy interesante titulado «La trampa estratégica: ¿Por qué EE UU puede «vencer» y no ganar la guerra y cómo Irán sin «vencer» puede «ganar»?» Lo que explica es, en buena parte, lo que está ocurriendo ahora mismo. Recuerda que Estados Unidos realizó hace 20 años un gran simulacro militar bajo el nombre de Millennium Challenge 02 donde se demostró que un despliegue de fuerza convencional no garantiza una victoria total «sobre un adversario que domine doctrinas militares asimétricas bien estructuradas». Los resultados fueron desclasificados e Irán ha preparado estos años su estrategia con cada elemento de su defensa y disuasión «para prolongar el conflicto y convertir cada aparente victoria estadounidense en un paso hacia la resistencia sostenida». Lo que se denomina como «la ilusión de la victoria militar» se está produciendo en las últimas horas con declaraciones de Trump asegurando el triunfo, destrucción de bases militares, instalaciones estratégicas y buques, una perspectiva táctica con enorme superioridad norteamericana. Dominio aéreo, satélites de inteligencia, misiles de precisión, guerra electrónica y capacidad de proyección global. Pero la clave reside en que no se ha desmantelado el doble sistema militar iraní preparado para resistir y prolongar el tipo de guerra que están desarrollando Estados Unidos e Israel. Asegura Gil Garre que la arquitectura militar iraní no está diseñada para derrotar a Estados Unidos en batalla convencional; está pensada para sobrevivir, desgastar, frustrar la estrategia del adversario y prolongar el conflicto, asegurando que cualquier victoria táctica estadounidense no se traduzca en una victoria estratégica definitiva. Otros espacios abordan la arquitectura militar dual; el cuello de botella energético: el Estrecho de Ormuz; la guerra regional en red; la raíz ideológica: la lógica de Karbala; simulaciones de guerra: la lección de Millennium Challenge 02; sistemas de misiles y drones iraníes y el papel estratégico de China. En este contexto, Estados Unidos puede destruir buques, bases e instalaciones, pero no puede eliminar la capacidad central de Irán para prolongar la guerra y generar costos crecientes. Cada victoria estadounidense representa solo la primera fase de un conflicto prolongado y costoso, diseñado durante más de veinte años con plena conciencia de las limitaciones de la potencia militar convencional frente a la guerra asimétrica.
