Perdida en Andalucía y hallada en Ferraz
05 de junio 2026 - 03:07
Una norma antigua de saber estar es la de no sacar pecho de aquello que no ha sido ganado con el esfuerzo propio, sino que responde a un don o virtud concedido por Dios. Recordábamos en su día este criterio al oír la estulticia pronunciada por la dirigente socialista María Jesús Montero cuando dimitió de sus cargos en el Gobierno en el último minuto para dedicarse a la candidatura andaluza. Aquello de proclamarse como la mujer con más poder en la historia de la democracia. No tuvo recato alguno. Presumió de algo no ganado por ella misma, sino obtenido por el dedo del presidente del Gobierno. Este presidente y su dedo pueden ser símbolos de supervivencia temeraria, habilidad, culebreo y cierta........
