Sin pruebas, Paz dice que “caen” responsables de sabotaje en YPFB mientras siguen denuncias por mala calidad y escasez de gasolina
Sucre/La Paz.- Sin mencionar un solo nombre ni un caso en la justicia, el presidente Rodrigo Paz afirmó que su gobierno comenzó a retirar a funcionarios presuntamente vinculados a un “sabotaje” dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tras la crisis por gasolina de mala calidad, mientras transportistas denuncian nuevos problemas con el combustible y usuarios reportan largas filas en surtidores.
Durante un encuentro con instituciones en Sucre, el mandatario sostuvo que el Gobierno inició un proceso de depuración en la empresa estatal y señaló que más de 400 funcionarios ya fueron retirados, pero ninguno de ellos fue acusado formalmente por el supuesto “boicot”.
“Nos han dado duro y ya están cayendo (…) el otro día hemos sacado más de cuatrocientos y pico funcionarios”, dijo Paz, quien atribuyó la crisis a un sabotaje interno ligado, según afirmó, a redes que se beneficiaban de la subvención de combustibles.
El presidente añadió que la depuración también alcanzará a unidades de transparencia en algunos ministerios, que habrían frenado investigaciones sobre procesos de contratación y compras.
Las declaraciones se producen mientras transportistas denunciaron presuntas irregularidades en la calidad del diésel descargado en la planta de Senkata, en El Alto, operada por YPFB.
René Calderón, dirigente del sector, afirmó que el combustible que estaría llegando desde puertos chilenos contendría agua y sedimentos. “Si ustedes se fijan acá abajo hay arena del mar (…) esto tiene harta agua”, dijo, al cuestionar la ausencia de controles de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
El dirigente también alertó sobre la posibilidad de que se mezclen cargamentos provenientes de distintos países, lo que podría afectar a los vehículos.
En el plano político, el empresario y candidato a gobernador por Demócratas, Branko Marinkovic, criticó el monopolio estatal en la importación y distribución de carburantes y afirmó que la crisis persistirá mientras YPFB mantenga el control exclusivo del mercado.
“El combustible ya es algo endémico, primero no había y ahora es de mala calidad”, señaló Marinkovic, quien pidió permitir que surtidores privados puedan importar y vender combustible.
En paralelo, conductores en Santa Cruz de la Sierra reportaron el jueves largas filas en estaciones de servicio ante la escasez de combustible en varios puntos de la ciudad.
Usuarios indicaron que algunos surtidores permanecen cerrados o con suministro limitado, obligando a los conductores a recorrer varios puntos para abastecerse. Algunos afirmaron haber esperado durante la noche para llenar sus tanques.
La crisis de abastecimiento y calidad del combustible se ha convertido en uno de los principales focos de tensión para el gobierno de Paz, que sostiene que los problemas actuales están vinculados a sabotajes dentro de la cadena estatal de hidrocarburos.
