La Copa Mundial de los Derechos Humanos patea mal en la de la FIFA
PERTH, Australia (IPS) El mayor evento deportivo del planeta -la Copa Mundial de Fútbol- comienza este jueves 11. Millones de personas de todo el mundo se quedarán despiertas, con los ojos legañosos, viendo los partidos a horas intempestivas e inventando excusas poco convincentes para justificar por qué no estarán en el trabajo por la mañana. Se espera que más de mil millones de personas vean la final por televisión 19 de julio. Es una audiencia mayor que la de cualquier evento deportivo olímpico y superior al número de personas que han visto cualquier gran serie en Netflix.
La Copa del Mundo también es un gran negocio. La Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa) ha anticipado que la competición podría generar la friolera de 30 500 millones de dólares en ingresos turísticos para Estados Unidos, Canadá y México, los tres países anfitriones del Mundial 2026. Pero no todo va bien en el deporte rey.
Amnistía Internacional y más de 100 organizaciones locales de derechos humanos han emitido una advertencia de viaje para los aficionados que planean visitar las once ciudades estadounidenses que acogerán partidos de la Copa del Mundo.
Según cifras obtenidas por Human Rights Watch, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (Ice) detuvo a 167 000 personas en las 11 ciudades del país que van a ser sede del Mundial entre enero de 2025 y marzo de 2026. El resto de estadios, hasta totalizar 16, están en Canadá y México.
El autor, Simon Adams
Se advierte a los visitantes de que pueden sufrir registros invasivos de sus teléfonos en la frontera, «discriminación racial» y otros abusos graves que incumplen «las obligaciones de Estados Unidos en materia de derechos humanos en virtud de la legislación nacional e internacional».
Incluso antes de que suene el primer pitido en el Estadio Azteca........
