La campaña de Carlos Rangel Garbiras y la invasión a Venezuela (julio de 1901)
La historia militar de Venezuela a finales del siglo XIX y principios del XX estuvo marcada por una serie de conflictos internos que reflejaban las profundas tensiones entre el centralismo y el federalismo, entre los caudillos regionales y el poder nacional. Entre estos enfrentamientos, la invasión conducida por Carlos Rangel Garbiras en julio de 1901, constituye un episodio particularmente relevante, no solo por su nivel militar, sino por estar estrechamente ligada al contexto más amplio de la Guerra de los Mil Días en Colombia y, anticipar el estallido de la Revolución Libertadora, que conmovería a Venezuela entre 1901 y 1903. Analicemos dicha campaña como parte integral de la lucha por el poder en la Venezuela, de comienzos del siglo veinte, contextualizándola dentro del complejo entramado político regional sudamericano.
Para comprender la invasión de Rangel Garbiras, es necesario remontarse al proceso mediante el cual Cipriano Castro toma el poder en Venezuela. En 1899, mediante su liderazgo frente a la Revolución Restauradora, desplazando al presidente Ignacio Andrade, con un ejército rebelde de aproximadamente diez mil hombres. Su ascenso al poder significó el establecimiento de un gobierno que él mismo denominó "Restaurador", el cual se dedicó a consolidar un proyecto centralista que amenazaba directamente los intereses de los caudillos regionales dispersos por el territorio venezolano.
El nuevo régimen emprendió varias medidas controversiales: cancelación de la deuda externa, modernización de las fuerzas armadas y la imposición de funcionarios centrales, en cada región del país, utilizando el sistema de alianzas, que previamente había sido creado por Antonio Guzmán Blanco. Estas reformas, aunque orientadas a fortalecer el Estado nacional, generaron el descontento de numerosos líderes o caudillos regionales que vieron disminuido su poder y autonomía. Simultáneamente, los banqueros de Caracas —entre los cuales destacaba Manuel Antonio Matos— se oponían frontalmente, a la política financiera del gobierno, especialmente tras la suspensión de pagos a acreedores extranjeros.
En Colombia, el panorama no era diferente. Ese país, para el momento atravesaba la devastadora Guerra de los Mil Días (1899-1902), un conflicto civil entre liberales y conservadores que había movilizado enormes ejércitos y causado cientos de miles de víctimas. El gobierno colombiano, bajo la presidencia de Manuel Marroquín, mantenía una postura ambivalente, diferentes posturas respecto a los exiliados venezolanos en su territorio. Por un lado, deseaba contener el apoyo de Castro a los rebeldes liberales colombianos; por........
