Israel no es Europa: ni en el mapa, ni en el fútbol, ni en Eurovisión
Cada cierto tiempo hay que decir en voz alta lo que la diplomacia occidental se empeña en susurrar o en callar directamente: Israel no debería existir tal y como existe, porque su fundación no es la de un pueblo que regresa a su tierra, sino la de un proyecto colonial de ultraderecha construido sobre un regalo imperial y sostenido a base de robo y sangre.
Un Estado nacido del expolio, no de la historia
El sionismo político no surgió como un movimiento de liberación, sino como una corriente nacionalista europea de finales del XIX que encontró en el Imperio británico a su patrocinador. La Declaración Balfour de 1917 no fue un acto de justicia: fue Londres repartiendo territorio ajeno para asegurarse un enclave leal en Oriente Medio, del mismo modo que trazó fronteras a regla y compás en media África........
