La demagogia nunca cuadra
La demagogia es la degeneración de la democracia, pero también del populismo, representa la forma mala de la democracia y, los demagogos expresan la forma acabada de la política como el arte de la mentira. Lo opuesto a la democracia no es el populismo que como sostuvo Ernesto Laclau en su libro “La razón populista” (2005) éste articula demandas insatisfechas y visibiliza sentimientos de injusticia de los subalternos. Quien termina atacando los valores igualitaristas de la democracia e incluso los principios liberales es la demagogia porque sus promesas de cambio basadas en la mentira y la manipulación electoral traen consigo autoritarismo y corrupción; la demagogia destruye la confianza y la credibilidad ciudadana en la democracia, en el cambio y en el buen gobierno.
La demagogia es la que tiene una intensa relación con la mentira porque quiérase o no la política demagógica y el político demagogo llevan al límite la política como el arte de poder mentir y crear apariencias, es la que falsifica la realidad para luego dar rienda suelta a sus vicios una vez ganado el apoyo popular: prometer sabiendo que es imposible cumplir, halagar a la gente común, manipularla con sus expectativas y deseos. Nietzsche decía que la verdad es fea por eso tenemos el arte para no perecer a causa de la verdad, es decir tenemos el arte de la mentira política que es el oficio de los demagogos. Es feo tener que reconocer que la mentira es útil para el arte de gobernar y que solo cuando se gobierna se sabe que hay una unidad entre conocimiento y mentira y, es más feo aun llegar al convencimiento de que los de abajo una vez más fueron engañados por los de arriba.
Siendo la verdad fea, retirar la cortina que oculta la corrupción y las mentiras de los demagogos es un oficio peligroso; es feo llegar a saber o escuchar como realmente gano las........
