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Los caminos de los imperios

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28.12.2025

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Este libro nuevo, espléndido y bellamente escrito, de Rana Dasgupta lleva por título After Nations: The Making and Unmaking of a World Order. La idea, esbozada brevemente en la introducción y en el último capítulo, consiste en mirar hacia el futuro compartido de la humanidad, un futuro que no estaría constreñido por el sistema de Estados-nación. Dasgupta considera que el sistema actual es incapaz de afrontar los problemas del movimiento humano (la migración), los desafíos ecológicos y el aumento de la desigualdad de riqueza. Cree que el poder y el alcance tecnológicos de una docena de megaempresas socavarán el sistema desde dentro e incluso pondrán en riesgo la supervivencia de la especie. La solución reside en la convivialidad, la cooperación mutua, el respeto por la naturaleza y una nueva relación entre el individuo, el Estado, Dios (la religión) y el planeta. Estos temas, propios de la filosofía política, como he mencionado, solo se desarrollan en la primera y en la última –y bastante breve– parte del libro. Yo no tengo un conocimiento particular sobre esas relaciones y mi reseña seguirá un rumbo distinto. Soy consciente de que quizá pase por alto algunas de las ideas que Dasgupta y tal vez otros comentaristas puedan considerar más convincentes o importantes, pero creo que el libro es lo bastante rico como para sostener varias maneras posibles de abordar sus temas principales.

Para mí, la mayor parte del libro trata en realidad sobre las formas en que se crearon los Estados-nación, cómo se convirtieron en imperios y qué ideas utilizaron para justificar (o para explicarse a sí mismos) su dominación.

Dasgupta examina cuatro de esas ideas: Dios y Europa o la Francia medieval; la propiedad o Inglaterra; la ley o Estados Unidos; y la naturaleza o China. Dedica a cada una un capítulo. Los capítulos sobre la propiedad y la ley quizá sean los que más resuenan hoy con nosotros; acaso lo hagan porque el pensamiento angloamericano ha llegado a definir Occidente y a ser influyente en todo el mundo.

El capítulo sobre Inglaterra sitúa el ascenso del capitalismo inglés en el marco de una economía global del saqueo. No es una perspectiva nueva. De hecho, como escribe Dasgupta en el Prefacio, los hechos e incluso las ideas del libro no son nuevos: lo nuevo es la narración, el modo de contar la historia, la manera de hilar los hechos. La sociedad inglesa, y más tarde británica, aparece como desarrollada en dos vías históricas: la primera fue la expansión oligárquica hacia el resto del mundo, en la que la Compañía de las Indias Orientales –cuyos ingresos en un momento dado equivalían al 15% del PIB británico– y otras compañías similares que operaban en África se utilizaron para enriquecer enormemente a una pequeña minoría. Esa minoría controlaba el Estado y era accionista de las compañías (una cuarta parte de los miembros del Parlamento eran........

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