Es posible aplicar una Globalización inversa: ¿cooperación o debacle industrial?
Releyendo lo que se me ha hecho costumbre con los años, a Joseph Stiglitz en El malestar en la globalización, resulta inevitable pensar que el debate actual no es nuevo, pero sí más urgente. Stiglitz nos ha advertido que la globalización, mal gestionada, genera ganadores concentrados y perdedores dispersos, y no es para nada lejano a la realidad que estamos viviendo. Hoy, el nuevo paradigma de fabricar productos con materias primas e insumos chinos, desde el hilo o hilaza hasta las telas que usamos en Colombia, nos enfrenta a una pregunta incómoda: ¿estamos ante una cooperación global eficiente o ante un dilema del prisionero industrial?
En mi columna anterior sobre el dilema del prisionero, señalaba cómo decisiones individuales racionales pueden producir resultados colectivamente desastrosos. Algo similar ocurre con la dependencia masiva de insumos chinos. Para un empresario textil colombiano, importar hilo más barato puede parecer una decisión estratégica correcta, incluso si viene de un consultor como yo admirable: reduce costos, compite mejor en precio y sobrevive en el........
