Astillero
La presidenta Sheinbaum ha dado el paso más fuerte y explícito (diríase incluso que retador) de rechazo al creciente intervencionismo estadunidense.
Con táctica oratoria caliente, que habrá de verse si a fin de cuentas también corresponde a la anterior “cabeza fría”, la Presidenta de México dijo mucho más de lo que hasta ahora había expresado y prácticamente confirmó tanto las continuas versiones filtradas de exigencias gringas de entrega o “extracción” de personajes políticos de México, como el objetivo de Washington y de su interés específico en más que influir, decidir en las elecciones mexicanas.
La frase más reveladora: “es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas. Porque primero, hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México”. Sheinbaum eligió tiempos verbales y señalamientos que no dejan resquicios para........
