El pastorcito que decía la verdad
En la antigua fábula, el problema era que el pastorcito mentía. Gritaba que venía el lobo cuando no existía peligro. Cuando la amenaza fue real, nadie volvió a creerle. Pero esta vez el pastorcito dice la verdad. Traslademos esa historia al Perú de hoy. El lobo existe. No aparece de repente. Avanza poco a poco, ocupando espacios que antes pertenecían a la tranquilidad de las familias. Hoy esa amenaza tiene nombres concretos: el pequeño empresario amenazado para abrir su negocio, el transportista que trabaja con miedo, la familia que cambia sus hábitos porque una llamada puede convertirse en una amenaza y los ciudadanos que se preguntan si aquellos lugares donde antes vivían con tranquilidad seguirán siendo seguros. Durante mucho tiempo, la inseguridad fue vista como un problema lejano. Muchos pensaron que mientras no llegara a sus hogares podía esperar. Pero esa amenaza avanzó y empezó a modificar la vida cotidiana de miles de ciudadanos. Ahora existe una preocupación adicional: el Estado enfrenta una criminalidad que........
