Una ciudad joven en deuda con sus jóvenes
No hay tiempo para más discursos bonitos. O las reglas cambian y la plata empieza a moverse hacia los jóvenes, o Ibagué seguirá perdiendo a su mejor gente. Esto no es técnico, es político. Y si no se presiona, no pasa.
Nuestra ciudad se ve joven, suena joven, vibra joven. Pero decide como si nada hubiera cambiado. Aquí muchos pelados estudian, se capacitan, emprenden, hacen prácticas sin pago y mandan hojas de vida sin........
