Democracia simulada
Los árbitros blandengues y timoratos son los silbantes que no imponen su autoridad, se achican, les tiemblan las corvas ante las estrellas, dejan pasar las faltas duras, evitan el uso de las tarjetas, y muestran pavor a la polémica.
Culpan a la presión, a las barras y hasta lo imponente de los estadios; no se diga que los ven centenas de miles por televisión y sudan del posible ridículo. No tienen personalidad y se les ve en la cara un gran signo de interrogación: dudan en cada jugada, aunque pueden usar el VAR.
Tiene razón Felipe Ramos Rizo cuando asegura que abusan de esta tecnología los árbitros miedosos. Basta buscar en Instagram o TikTok los peores árbitros de la LIGA MX y encontraremos un buen número de reels con acusaciones de favoritismos, y........
