La maldita uña
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Como dijo Marcela Meléndez en columna reciente, ya está bueno de la furrusca política. Una forma de superar esta confrontación que, en vez de terminar el 21 de junio, apenas ahora comienza como una guerra de atrición cada vez más nociva, es ocuparnos de temas diferentes. Dije y sigo creyendo que había riesgos para el Estado de derecho provenientes de ambas campañas. La desobediencia civil de Cepeda puede afectar la esencia de la democracia si se desborda el límite de la protesta admitida. En cuanto a De la Espriella, si bien en su discurso la noche de la elección habló de gobernar para todos, reconoció al opositor y reafirmó la vigencia de la Constitución, es difícil saber qué queda en la realidad de su campaña agresiva y del tono renovado de las amenazas. Esperemos.
En cambio, nada más grato que hablar de fútbol. Incluyendo el anulado gol de Dávinson contra Portugal. El VAR nos mostró un diagrama en el que sobresale menos de un artejo de su pie. Podríamos decir que quizás el botín era un poco grande o que no se había cortado las uñas.
Pero esta circunstancia es buena ocasión para hablar de orientaciones básicas en el mundo de la ciencia jurídica.
En mi época de litigante, un cliente ingeniero y gerente me encomendó el caso de un despido. Un operario alzó la voz a su jefe, pero en la planta sonaba en ese momento el........
