La pseudodemocracia navarra
La Constitución española consagra el pluralismo político como uno de los valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico, junto con la libertad, la justicia o la igualdad. Dicho pluralismo se vehicula a través de los partidos políticos que contribuyen a conformar la voluntad popular manifestada en los distintos procesos electorales. La libertad de expresión y de información garantizan, a su vez, la formación de una opinión libre. Hagamos un diagnóstico de todo ello en Navarra. De los 44 municipios españoles en los que tuvieron que repetirse las pasadas elecciones locales por falta de candidaturas, 38 eran navarros. Los sociólogos achacan este fenómeno a la despoblación, la ausencia de relevo generacional y la desmovilización institucional. Sin ayuntamiento no hay presupuestos, lo cual dificulta la obtención de subvenciones, además de la toma de otras importantes decisiones.
A ello se añade otro problema, todavía mayor: según la vigente Ley Foral de Administración Local, los concejos en los que no se presenten candidaturas en dos procesos electorales sucesivos, caso de Narbarte, Anchóriz, Azanza, Igal, Iturgoyen, Ardanaz de Izagaondoa, Navascués, Olaiz y Bearin, entran en vías de extinción. No es la única anormalidad. En 51 pueblos concurrió una sola lista electoral. Muchas de........
