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El glifosato, Bayer y la desregulación cancerígena

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06.07.2026

¿Qué sucede cuando la empresa que comercializa un producto químico probablemente carcinógeno es la misma que fabrica los fármacos para tratar algunos de los cánceres que el producto contribuye a causar? ¿Y cuando todo ello le está llevando a la quiebra? No estamos ante un caso hipotético, sino ante una realidad que pone en evidencia las cancerígenas contradicciones del sistema actual de regulación y prevención del cáncer.

Hablamos del glifosato, el herbicida más utilizado en el mundo. Lo encontramos en los campos de cultivo, en los alimentos, en los jardines públicos y en las aceras de nuestras calles. Ya hace diez años, en 2015, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo clasificó como “probablemente carcinógeno para los humanos”. Sin embargo, las autoridades reguladoras europeas y norteamericanas optaron por renovar su aprobación mediante evaluaciones sesgadas; un hecho grave. Como hemos ido sabiendo, esas evaluaciones se apoyaron en estudios financiados y seleccionados por la propia industria, mientras descartaban la investigación independiente que apuntaba a la carcinogenicidad.

Un nuevo estudio experimental ha reforzado las pruebas que vinculan el glifosato con la inducción de diferentes tumores

Un nuevo estudio experimental ha reforzado las pruebas que vinculan el glifosato con la inducción de diferentes tumores

Recientemente, dos noticias han sacudido este debate. Por un lado, un trabajo científico de revisión que durante años las agencias reguladoras utilizaron como referencia clave para avalar la seguridad del glifosato ha sido retractado (es decir, retirado) por la propia revista que lo publicó. Un hecho trascendente para todos los científicos con principios. Los motivos: se descubrió que el artículo había sido escrito de forma encubierta con la participación de Monsanto (la empresa que comercializaba el herbicida), que sus autores aparentes tenían vinculaciones financieras no declaradas y que se basaba selectivamente en estudios no publicados de la misma compañía, ignorando investigación independiente sobre carcinogenicidad a largo plazo. Por otro lado, un nuevo estudio experimental ha reforzado las pruebas que vinculan el glifosato con la inducción de diferentes tumores.

¿Vender tratamientos para los cánceres que provocas?

En 2018, la químico-farmacéutica Bayer compró Monsanto, en lo que fue la mayor adquisición de la historia de esta empresa, y quizá la más desastrosa

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La historia que nos ocupa contiene unas páginas especialmente inquietantes. En 2018, la químico-farmacéutica Bayer........

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